Poema y Microrrelato “Escribir jugando”

Pues hoy os dejo dos excentricidades Poema y Microrrelato para el reto de escritura de julio «Escribir jugando» de el blog de Lídia.

Poema “Salta”

 

Esa no soy yo.

Infiel reflejo de mi desidia,

de mis monstruos que se ocultan bajo la piel

de mis despedidas,

de mis insanas esquinas que ya no ven lo que soy

ni lo que fui.

Deshazte de mí,

de mi sombra,

de la historia que dicta el espejo de un destino

huérfano de primaveras y delirios,

y salta al precipicio.

Hazlo por mí.

Será el mejor sacrificio

que puedan hacer tus zonas erróneas

para que vivir ya no sea sobrevivir,

y que el miedo por fin muera en esa fosa

de monstruos y derrotas.

Hazlo por ti.

 

Microrrelato “Templo de la Luna”

Habíamos quedado en vernos de nuevo en aquel antro donde nos conocimos, el “Templo de la Luna”. “Aquí ni siquiera el reflejo de tu espejo te reconocería si te viera”, me dijiste la última vez. Y debió ser cierto porque a partir de aquella noche una de dos, o cambié tanto que ni mi propio reflejo me encontró o decidiste ignorarme para siempre.

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Actitud

Llevo conmigo una luz que me ilumina,
una idea de alma que nunca apaga al otro,
al tú que soy yo mismo cuando estoy solo,
al reflejo impaciente del espejo que me mira.
Llevo un rebelde inoportuno que me grita
que no me pierda, que nunca sea sordo
al sentir vehemente contra todo pronóstico,
que no me esconda, que no me rinda.
Extiendo mis alas, cierro por fin mis heridas,
echo a volar al cielo siempre que no corro
más, más, más arriba, directo, con aplomo,
para tener mayor visión, mayor perspectiva.
Llevo en mi espalda cien mundos y una vida,
y no me paro, sé que mañana podré con todo,
y que todo pasa, la piel, la soledad, el oro,
porque sé que el tiempo ya no me esquiva.

Numen

Por primera vez en su vida las palabras se agolparon en su garganta, se corrompieron al chocar en su propia contradicción, en el deseo punzante que le provocaba el abrazo de ella y la necesidad acuciante de huir. Pero su sentido común había huido antes.

─ Espera –le dijo con un tono suplicante.

Y en esa única palabra cabía toda la melancolía de la palabra ausencia, el vacío infinito que deja la pasión insatisfecha, un grito hueco, desesperado e invisible que quedó suspendido en el aire como el humo de un cigarro que dibuja un signo de interrogación.

Los ojos de ella se abrieron un poco, lo suficiente para marcar en sus labios el comienzo de una leve sonrisa llena de sarcasmo. Pero como concediendo el último deseo a un condenado entornó la mirada y se giró hacia el sillón.

Comenzó a desvestirse con marcada parsimonia, de espaldas a él, y se acomodó de forma obscena con una sonrisa burlona en sus labios. Él se giró, frenético, buscando el lienzo que descansaba en blanco en un rincón. Su mano temblorosa se calmó al coger el pincel, y comenzó a pintar en un estado casi místico, poseído por una fuerza interna que trataba de plasmar en apenas un instante la mezcla de sentimientos que le provocaba ella. Los trazos firmes que delineaban la curva de su cuerpo se fundían a continuación con los colores más intensos de su paleta cromática. El tiempo pareció detenerse, como otras veces en las que la mirada de él se quebraba en los pliegues de la piel de ella, buscando la combinación ideal de luces, colores y sombras que pudiera dejar indefectiblemente unida a la realidad del lienzo aquel mágico destello de perfección absoluta.

Justo un segundo antes de terminar supo que aquel sería el último cuadro que merecería la pena haber pintado en su vida. Giró la mirada a tiempo de verla un vez más. Calíope cerró la puerta de golpe al salir.

Devenir

Despierta, trasciende, pasa,

llega hasta ese instante en el que la vida

debe ser mirada con otros ojos, saciada,

exprimida en su jugo, en su herida,

en este preciso momento que arde y mata,

para cambiar, evolucionar sin medida.

Convertirte en lo que deseas ser malgasta,

siempre será mejor encontrarte a ti misma

en los ojos del amor que nunca basta,

que nunca finaliza ni se gasta en premisas,

sino que siempre llega y siempre se alza

en una promesa que cumple y no se resigna.

Devenir, luz de aurora que traspasa

toda frontera soñadora con tus caricias,

con tus palabras como estigmas que lanzan

un mensaje convertido en reliquia,

un tesoro precioso que alcanza

todo corazón que quiera cambiar su vida.

23 de junio

Antes de que la noche más corta

sea cautiverio de tu boca invicta,

cubriré las horas más precisas

con derrotas que saben a preludio,

con el aroma que te embriaga

y te asombra,

con mi sonrisa canina

que a mis labios se asoma,

y te invita.

Me adentraré en tu maleza virgen,

en las flores ardientes que brotan,

de tu pecho caliente de rosa,

a las que mis manos se ciñen,

como rocas que respiran

y te nombran y te invocan.

Habitaré tu sangre tan roja,

seré tu saliva y tus gemidos,

recorreré el canal de tus sueños,

como barquero encendido.

Y viviré en tus sombras,

en aquellas más oscuras

que te encienden y te rozan

y te roban los sentidos.

Me abrirás tus puertas,

y tus latidos,

y yo seré tu luna llena,

la dulce hoguera que arda

en la noche más larga

que será la más corta

porque estarás conmigo.