Cosmogonía

Y en esta cosmogonía de las palabras donde nos agitamos en escorzos, en tristes alegorías pendulares sobre un eje imaginario e imperfecto nuestros élitros se congelaron en el aire y ya no pudimos movernos. Lo imperceptible se hizo cuerpo y mil imágenes olvidadas se fueron posando en nuestras almas como pétalos lunares. Reivindico la humanidad sin ventanas negras, reivindico realidades, cicatrices sin tapujos, heridas sin reservas, el dolor ácido y silencioso que ha llamado a nuestras puertas disfrazado de áridas verdades. Reivindico el llanto a nuestros muertos, las cenizas en nuestras manos a cientos, a miles, ardiendo, como solo pueden quemarnos por dentro cuando nos deja nuestra sangre.

̴ Insomnio ̴

Áspero insomnio que duele a mi verbo,

a mis inacabados laberintos,

inciertos, blasfemos de polvo y espino,

ávidos de memorias y universos.

De tanta luz se desprendió el sentido,

de tanta bruma se malogró el reto

de sentirte, ardiente, con tu peso,

como parte de mi alma y mi destino.

Ya no quiero recorrer tu agonía

de alcoba vacía, de eterna sombra,

de copa derramada y tinta fría.

En esta hora de madrugada sobria,

de fiera tregua, de sangre precisa,

mi corazón devorará tus dogmas.