Memento mei

Un silencioso movimiento de cadenas y glóbulos rojos,

un palacio habitado por un secreto,

un símbolo brillante en la portada de un libro nunca abierto.

Es. Pero nadie sabe.

Una espina en el cerebro,

una palabra hecha carne,

un corazón palpitando en un desierto,

un espacio que no se puede llenar con posibilidades.

Habla. Pero no hay nadie.

Un castillo flotando en el cielo,

una hora inacabada en el aire,

un montón de naranjas rodando por el suelo,

un vagabundo caminando por una calle,

una espada cortando a diestro y siniestro:

sueños como sables.

Un puñal trepando por un árbol,

una señal señalando el cielo,

un dios buscando padre,

un aliado en un verso,

un brindis por las escamas de un dragón

y una despedida al viento:

Memento mei et vale

(Acuérdate de mí y adiós).

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