No pretendo

“La vida es dura pero con los bellos momentos se aprende que aunque las lágrimas nos ensucian el rostro, terminan limpiándonos el corazón.”

Anónimo

No pretendo borrar los malos momentos,

la muerte, la destrucción, la tristeza,

un error del pasado o ciento.

No pretendo ser memoria o triste anhelo,

homenaje, obsequio, certeza,

de la pérdida o del desprecio.

No pretendo dibujar sobre el viento

una leyenda, una oración que reza

a un adiós, dios del tiempo.

Sólo pretendo el sentimiento,

pedestal con una promesa

de vivir cada momento intenso,

escribir con sangre y hueso,

sobre mis alegrías y mis penas,

sacar todo lo que llevo dentro,

liberar el alma de todo el peso

y vaciarlo de pesares y cadenas,

echar a volar sin pagar más precio,

del que ya pagué en su momento,

enjugando el rostro en la arena

y levantarme por fin sonriendo,

ir a más, ir in crescendo,

romper en trozos mis esquemas,

alzarme en aspavientos,

rendirme a mis excesos,

hacer poemas,

matarme a besos.

Anuncios

Vértigo

Un vértigo ignorado ha venido a darme su mano

para echar por tierra la costumbre y proclamar

una absurda sensación de pérdida de perspectiva

que me deja desarmado.

Delante del vendaval del mundo canto y bailo

al abrigo de la noche compañera de pecados

porque esta vez quiero gritar al diablo

¡muerte al pensamiento

que me mantiene prisionero sin pensar!

Las palabras segarán espigas como rayos

pero tú no vendrás.

Las palabras arderán de marzo a mayo

pero tú no vendrás.

No, ya sé que no vendrás,

porque sólo acudes al engaño.

No estoy dispuesto a esperar milagros

ni falsas revelaciones en la líneas de mis manos,

no estoy dispuesto a traicionar

todo lo que soy por todo lo que amo.

No hay más testigos que valgan

ni más silencio, ni más palacios,

que cada uno piense lo que quiera

o que haga de su capa un sayo.

Las palabras morderán el aire a bocados

pero tú no vendrás.

Las palabras cruzarán corazones extraños

pero tú no vendrás.

No, ya sé que no vendrás

porque sólo acudes al engaño.

Y haré de tripas corazón

y del corazón saldrá un pájaro

dispuesto a salir volando

sobre la memoria de otro yo.

Y al margen de que todo sea soñado

fingiré no darme cuenta de la edad

ni del viejo reloj de arena acelerado

que entreteje piedras a mi lado

sin soltar lastre nunca más.

Y porque sé que no vendrás

quizás acuda yo al engaño

para que las palabras arranquen

un beso de tus labios.

Calma que colma

Calma de agua que colma

el ruido interno

la negación constante,

despertar de hombre que roza

el dulce misterio,

el eterno instante,

¿es todo lo que todo asombra?

¿es todo un hecho?

¿es todo relevante?

Plenitud de agua que borras

y barres mi techo,

y te extiendes y me invades,

cúrvate en mí y reposa,

mójame muy dentro,

antes de que sea tarde.

Testigo íntimo que goza

de un lugar de privilegio,

de la lluvia que me parte

me envuelve y me desaloja,

haciendo de mis restos

húmeda presencia que arde.

Déjame naufragar en tus olas,

conjúgate en mis versos,

hazme inmortal entre mortales,

para ser el hombre que te nombra,

el mágico destello

calado hasta los huesos errantes.

Déjame soñarte a deshoras,

bañarme en tus besos,

mezclar mis lágrimas al llorarte,

principio, gota a gota,

intacto al desaliento,

último fin de todos los finales.