Interludio I

Expectante, me acerqué al brocal

donde rebosaban las palabras en desproporción.

Voluble dogma el de los versos,

el de los poemas que salen de los intersticios

de un alma en constante deconstrucción,

de una Babel imprecisa que rompió los límites

de su propio aljibe al vacilar.

Solo pedí tiempo

y el tiempo embriagado de locura

me devolvió en forma de pregunta una verdad.

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La orilla de tu alma

Me senté en la orilla de tu alma

a contemplar la orografía de tus paradojas,

la belleza de tu geografía tan pura,

tus incógnitas, tus laderas, tus hojas.

Te busqué en el silencio de las mañanas,

cuando aún la luz no llena las horas

para cubrirte de mis besos de luna

y entregarme a tus valles y auroras.

Te viví en la densidad de mis alas,

en mis abrazos de sol y de sombras,

en la sed de mis tierras desnudas,

en la certeza de mis labios que te nombran.

Poema integrado en “Imaginarte” de Editorial 3K, disponible en Amazon

Revelaciones

Me descubres tu cara oculta,

tus ojos llenos de atardeceres,

tu blanca sonrisa que me embruja

y me exhorta a ver horizontes.

Me revelas sombrías rebeliones,

te conjuras en los nombres,

yo me rindo a tus excesos,

me entrego a tus revelaciones

sin reservas ni premuras,

sin tapujos ni telones,

para que de mi alma hagas una capa

oscura sombra de ternura

que te acompañe allá donde vayas

y te haga olvidar tus temores.

Imaginarte – disponible en Amazon

La huella

Sobrevivir al fuego y la demora,

descender del paraíso

para desarbolar en esta hora

la extraña esencia del destino,

tránsito que me abandona

y que busca otro sentido,

ser historia,

ser olvido,

dejar paso a la huella sonora

que corte el futuro como un cuchillo,

con un haz de luz vengadora

que ponga las cosas en su sitio.

Amor mío

Amor mío,

llévate contigo mi alma a trozos descarnada

limpia de pensamientos,

con un solo sentimiento

que lo llena.

Y póntela como si fuera una prenda:

vístete con ella,

duerme con ella.

Es tuya.

Llévate contigo la esencia de mi esencia,

mi nostalgia, mi presencia, mi memoria

y sueña conmigo.

En tu ausencia seré invierno, desierto,

cauce seco,

abismo.

Vuelve con la primavera.

Límites

Si yo pudiera decir como vosotros

que dejo mis límites,

mi cuerpo diario, mis alas,

para ser agua bendita

que llueve sobre la cara,

raíz o semilla de viento,

pájaro de fuego: alma.

Si yo pudiera decirlo todo

sin que hicieran falta palabras,

dar lo que llevo dentro

hasta que no me quede nada,

ser estrella, ser silencio,

ser la luz de la mañana,

ser un cálido amigo

en esta hora saciada.

Si yo pudiera renacer

en esta manzana amarga,

en cada instante,

en cada llama,

en el corazón de quien me importa,

en el corazón de quien me ama.

Ay, si yo pudiera

si tan solo pudiera

dar mi vida entera a todos los que me aman.

Vivirte en este sueño

Vivirte en cada tramo de este sueño
que nos enseña y deshace en mañana
es dejar el vacío, eternidad, nirvana,
es matar todo el tiempo y a su dueño.


Morir en tus brazos en cada destello,
es sellar a muerte la vida y las ganas
de desvivir lo vivido en esta batalla
por volver a revivir con todo empeño.


Encadenarme al hoy de tu reflejo
ni vacilar nunca ante las brasas,
quemarme por ti en cada reto,
buscar con furia tus entrañas,
es rasgar la vida en cada ensueño,
es ser tu compañero y tu alimaña.

Una sola palabra

He creado sueños inanimados,

estáticos en la palabra

mas no por mucho tiempo.

Los sacaré de su estado

cuando llegue el extremo

invulnerable a la nostalgia

que vive en el filo de la hoja

rebosando consciencia de enemigo,

enemigo de mediocres.

Tanteará las sombras

que la memoria sujeta

y dará brío a las estaciones

que esperan la llegada de mi nombre

para luego dar caza a las horas muertas

que volverán a morir a voces.

Pensamiento proscrito en mate

llegará antes de que la noche acabe

para echar al río herencias anteriores

de reyes enterrados por el hambre.

Una sola palabra cerrará el debate

de fuego y rosas,

de llanto y baile.

Una sola palabra vendrá cosida al aire,

oscilando,

como un bocado difícil de tragar,

como una aleta dorsal

surcando el cielo a tu alcance.