Semilla

“La clave de tu futuro está escondida en tu vida diaria.”

Pierre Bonnard

Mi futuro es la semilla

plantada en el ahora,

esa magistral ola,

del día que culmina

en este momento

y da pie

a un nuevo comienzo.

Esquirla del pasado

que se incrusta e instiga,

me estimula e incita

a no quedarme parado,

olvidar lamentos,

sed de ser,

salir de contexto,

de la zona de confort

en la que nos hallamos,

y salir a por un presagio,

un augurio,

un crisol,

un laberinto,

un espejo,

comprender

que hoy será ayer

y el ayer no solo nos hace más viejos

sino más sabios.

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Para ser grande primero tienes que aprender a ser pequeño

Qué extraño es este mundo que devora

los pactos de sangre, los amigos reales,

cada guirnalda y cada premio que vale

el tiempo, el sueño y la demora,

por alcanzar la inalcanzable hora

del recuerdo imborrable que arde

en un instante de grandeza y hace

de este siervo honrar la memoria

del humilde cuya figura se entrona,

en un gran trono imparable,

que cuanto más pequeño más grande,

es el momento de ser más persona

es el reto de ganar a la historia,

después de muerto, perdida la sangre

y echado el resto sobre la carne

del olvido y de toda la escoria

que sólo quiere un momento de gloria,

mientras el esclavo se hace sable,

y clava un rayo en el cielo salvaje

y corta el tiempo mientras entona

un cántico, un aleluya que enarbola

un canto de esperanza que hable

de los desheredados que parten

de los miserables que  cortan

el futuro a pedazos, no las sobras,

sino la vida entera y tan grande,

desde abajo, desde la nada importante,

en cada momento, verso y estrofa.

Tres cosas en mi vida solo quiero

Tres cosas en mi vida solo quiero,

amor sin medida,

comenzar de nuevo cada día,

y matar el miedo.

Ser auténtico, ser libre,

decir lo que pienso

pensar lo que siento,

un grito unánime,

de mis sentimientos,

que ya no me limita,

que sólo me invita

a soñar este sueño.

Tres cosas solo quiero,

el amor de mi vida,

la garantía indómita

de sentirme pleno,

perseguir una meta,

que nunca se alcanza,

y matar al que me mata

al que no me consuela,

a este fiel escudero

que cuando salto

me atrapa

y cuando caigo

me dilata

en el suelo.

Tres cosas solo quiero,

el amor por un lado,

por otro un hallazgo,

un atajo a mis sueños,

y por último un asesinato,

de este amo al que siervo

de este anónimo ingrato,

de este miedo enamorado

de mis esclavos silencios.

Actitud

Llevo conmigo una luz que me ilumina,
una idea de alma que nunca apaga al otro,
al tú que soy yo mismo cuando estoy solo,
al reflejo impaciente del espejo que me mira.
Llevo un rebelde inoportuno que me grita
que no me pierda, que nunca sea sordo
al sentir vehemente contra todo pronóstico,
que no me esconda, que no me rinda.
Extiendo mis alas, cierro por fin mis heridas,
echo a volar al cielo siempre que no corro
más, más, más arriba, directo, con aplomo,
para tener mayor visión, mayor perspectiva.
Llevo en mi espalda cien mundos y una vida,
y no me paro, sé que mañana podré con todo,
y que todo pasa, la piel, la soledad, el oro,
porque sé que el tiempo ya no me esquiva.

Devenir

Despierta, trasciende, pasa,

llega hasta ese instante en el que la vida

debe ser mirada con otros ojos, saciada,

exprimida en su jugo, en su herida,

en este preciso momento que arde y mata,

para cambiar, evolucionar sin medida.

Convertirte en lo que deseas ser malgasta,

siempre será mejor encontrarte a ti misma

en los ojos del amor que nunca basta,

que nunca finaliza ni se gasta en premisas,

sino que siempre llega y siempre se alza

en una promesa que cumple y no se resigna.

Devenir, luz de aurora que traspasa

toda frontera soñadora con tus caricias,

con tus palabras como estigmas que lanzan

un mensaje convertido en reliquia,

un tesoro precioso que alcanza

todo corazón que quiera cambiar su vida.

Insolente

Quisiera ver renacer la primavera en tu mirada

desenterrarte de la tierra que cubre tu presente

y que desvivas y desalmes todo lo que sientes,

que desmontes tu armadura y tus palabras,

que deshagas el desatino del destino que miente

y te alces en incendios, inestable, incoherente,

que te incorpores de tu apoltronado mantra,

que grites inquietudes, que mates indolentes,

insurgente de la vida que espera inminente

esa gran sonrisa insolente que abriga tu alma.

No pretendo

“La vida es dura pero con los bellos momentos se aprende que aunque las lágrimas nos ensucian el rostro, terminan limpiándonos el corazón.”

Anónimo

No pretendo borrar los malos momentos,

la muerte, la destrucción, la tristeza,

un error del pasado o ciento.

No pretendo ser memoria o triste anhelo,

homenaje, obsequio, certeza,

de la pérdida o del desprecio.

No pretendo dibujar sobre el viento

una leyenda, una oración que reza

a un adiós, dios del tiempo.

Sólo pretendo el sentimiento,

pedestal con una promesa

de vivir cada momento intenso,

escribir con sangre y hueso,

sobre mis alegrías y mis penas,

sacar todo lo que llevo dentro,

liberar el alma de todo el peso

y vaciarlo de pesares y cadenas,

echar a volar sin pagar más precio,

del que ya pagué en su momento,

enjugando el rostro en la arena

y levantarme por fin sonriendo,

ir a más, ir in crescendo,

romper en trozos mis esquemas,

alzarme en aspavientos,

rendirme a mis excesos,

hacer poemas,

matarme a besos.

Despertar

“Despertar a quien eres requiere dejar ir a quien imaginas ser.”

Alan Watts

 

Echo una última ojeada a mi pasado,

a mis puertas entreabiertas,

a mis ventanas y pecados,

al reloj de arena congelado

y las nubes de tormenta.

Digo adiós a todo lo necesario,

a las sombras que me revelan

ausencias, remordimientos, dardos,

insomnios, renuncias, labios,

amores crueles y penas.

Bienvenido sea este deshilachado

momento que me hace entrega

de un implacable milagro:

mirarme dentro y hacer caso,

mirarme dentro y hacer que sienta

que ya no soy el mismo

que ya no soy el que era,

que puedo ser un regalo,

que puedo hacer lo que quiera.

No soy sólo la historia

“Lo que existe detrás nuestro y lo que existe delante de nosotros es algo insignificante comparado con lo que existe dentro de nosotros.”

Emerson

 

No soy sólo la historia

que vive detrás de mi vida,

polvo enamorado, ceniza,

resplandor de mi memoria.

No soy sólo la presencia

que alumbra este momento

que se desboca corriendo,

llegada, partida, esencia.

No soy sólo el presagio

ni el eco de lo que seré

ni el porvenir de mi alegría.

Soy todo lo que hago,

uno, ciento, hambre y sed,

raíz, entrega, herida.

Llevo conmigo

“Tu vida no está tan determinada por lo que la vida te da, sino por la actitud que tienes ante la vida; no tanto por lo que te pasa, sino por la manera en que tu mente ve lo que pasa.”

Kahlil Gibran

Llevo conmigo una luz que me ilumina,

una idea de alma que nunca apaga al otro,

al tú que soy yo mismo cuando estoy solo,

al reflejo impaciente del espejo que me mira.

 

Llevo un rebelde inoportuno que me grita

que no me pierda, que nunca sea sordo

al sentir vehemente contra todo pronóstico,

que no me esconda, que no me rinda.

 

Extiendo mis alas, cierro por fin mis heridas,

echo a volar al cielo siempre que no corro

más, más, más arriba, directo, con aplomo,

para tener mayor visión, mayor perspectiva.

 

Llevo en mi espalda cien mundos y una vida,

y no me paro, sé que mañana podré con todo,

y que todo pasa, la piel, la soledad, el oro,

porque sé que el tiempo ya no me esquiva.