Vértigo

Un vértigo ignorado ha venido a darme su mano

para echar por tierra la costumbre y proclamar

una absurda sensación de pérdida de perspectiva

que me deja desarmado.

Delante del vendaval del mundo canto y bailo

al abrigo de la noche compañera de pecados

porque esta vez quiero gritar al diablo

¡muerte al pensamiento

que me mantiene prisionero sin pensar!

Las palabras segarán espigas como rayos

pero tú no vendrás.

Las palabras arderán de marzo a mayo

pero tú no vendrás.

No, ya sé que no vendrás,

porque sólo acudes al engaño.

No estoy dispuesto a esperar milagros

ni falsas revelaciones en la líneas de mis manos,

no estoy dispuesto a traicionar

todo lo que soy por todo lo que amo.

No hay más testigos que valgan

ni más silencio, ni más palacios,

que cada uno piense lo que quiera

o que haga de su capa un sayo.

Las palabras morderán el aire a bocados

pero tú no vendrás.

Las palabras cruzarán corazones extraños

pero tú no vendrás.

No, ya sé que no vendrás

porque sólo acudes al engaño.

Y haré de tripas corazón

y del corazón saldrá un pájaro

dispuesto a salir volando

sobre la memoria de otro yo.

Y al margen de que todo sea soñado

fingiré no darme cuenta de la edad

ni del viejo reloj de arena acelerado

que entreteje piedras a mi lado

sin soltar lastre nunca más.

Y porque sé que no vendrás

quizás acuda yo al engaño

para que las palabras arranquen

un beso de tus labios.

Anuncios

9 comentarios sobre “Vértigo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s